¿Es recomendable un relleno nórdico para tu hijo?

relleno-nordico-hijo

Las fundas nórdicas infantiles son una de las soluciones a las que más se recurre para la cama de los niños. Los rellenos nórdicos pesan poco, permitiendo que el pequeño se mueva con soltura por cama; le dan calor, lo que garantiza que van a dormir a muy buena temperatura y, si se compran grandes, pueden someterse para que no se mueva durante toda la noche.

El algodón cien por cien

Las fundas y rellenos nórdicos se suelen utilizar una vez que los niños comienzan a dormir en cama, es decir, desde que son pequeñitos. Las fundas para los más chiquitines deben de ser de algodón cien por cien para que su piel no se dañe y no haya problemas de alergias. Al ser la funda de algodón, todo estará protegido y será solo el algodón lo que roce su piel, siendo así plenamente seguro.

En muchos casos, el exterior del relleno nórdico también es en algodón cien por cien, algo bueno porque ayuda a que la transpiración sea mucho mejor. Algunas fundas nórdicas son válidas para utilizar como sábanas, lo que facilita al niño el meterse en cama, moverse y también aprender a hacer la cama por las mañanas ya que solo tendrá que estirar el nórdico para que todo quede perfecto.

En cualquier caso, también existen los sacos nórdicos para dormir, otra alternativa con relleno nórdico para los niños y que resulta perfecta para aquellos que son más inquietos y suelen destaparse varias veces durante la noche. Gracias a la cremallera con la que se cierran, los niños no se destaparán y los padres no tendrán que levantarse varias veces en la noche a comprobar que todo está bien.

¿Plumas o sintético?

Los rellenos de los nórdicos pueden ser de plumas o pueden ser sintéticos. En el caso de los niños las plumas no son recomendables porque pueden causar alergias respiratorias. Incluso en niños que no tengan alergia, en algunos casos podrían ocasionarla por lo que hay que descartarlos.

Los rellenos sintéticos de calidad, en fundas de algodón cien por cien, son una buena opción. Incluso  mucho mejor que las clásicas mantas de toda la vida que tenían el defecto de acumular mucho polvo. Estos rellenos, además, se pueden lavar en la lavadora e incluso secar en secadora, por lo que son muy fáciles de limpiar tantas veces como sea necesario.

Writen by revistasmujeres