¿Qué es la cistitis y cómo evitarla?

 

 

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La cistitis es una infección producida en la vejiga a causa de bacterias que pueden provenir de diferentes vías, pero que frecuentemente proceden del ano. Estas bacterias, de manera habitual, suben por las vías urinarias hasta la vejiga pero son eliminadas por la orina. Cuando consiguen adherirse a la pared de la vejiga y quedarse allí, causan una infección que se conoce también como infección de orina.

También se puede producir una cistitis como una reacción a determinados productos químicos de higiene íntima o incluso por una reacción a un tejido de la ropa interior, pero es menos frecuente que ocurra.

Mucha gente cree que coger frío en la zona genital, por ejemplo sentándose sobre algo helado, puede hacer que se produzca una cistitis. Pero es solo un mito que carece de toda base científica. Es una infección y, como tal, causada por una bacteria.

Entre los síntomas de la cistitis destaca la necesidad urgente de orinar a cada momento, incluso cuando la vejiga está totalmente vacía, el dolor en la espalda, la orina manchada con sangre o la fiebre. Si no se atiende a tiempo la infección puede subir a los riñones complicando bastante el proceso.

¿Cómo evitar la cistitis?

Hay dos maneras de luchar contra la cistitis: tomando medidas higiénicas y cuidando el sistema inmunológico.

Entre las medidas higiénicas destacan el asearse bien tras ir al baño y dar preferencia a la ropa interior de algodón. En el caso de las mujeres, si se es propensa a las cistitis se deben de evitar los tangas, ya que estos están en contacto directo con la zona anal y con el movimiento facilitan que pueda haber traspaso de restos microscópicos de materia fecal o de bacterias a la zona genital. Lo mismo ocurre con los cordones de los tampones, que pueden ser auténticos trampolines para las bacterias si no se tiene cuidado con ellos.

Para el aseo de la zona genital, especialmente la femenina, hay que utilizar jabones específicos con un pH similar al de la piel de esa zona, diferente al del resto del cuerpo. Así, se evita que puedan dañarse las defensas naturales de la zona.

Para reforzar el sistema inmunitario existen complementos alimenticios específicos con probióticos para cuidar la flora intestinal y vitaminas que ayudarán a fortalecer las defensas. De este modo, ante la acción de una bacteria, nuestro sistema inmune estará en condiciones de hacer frente y evitar en la mayor parte de los casos la infección.

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